Las flores preservadas están de moda, durante los últimos 5 años el crecimiento de sus ventas ha sido exponencial. Dentro de la gama de flores que se usan para el preservado podemos encontrar las rosas, en diferentes tamaños, gigante, estándar mini y princess que son las más pequeñas. También se usan mucho las orquídeas, crisantemos, nardos, gardenias, calas y la hortensia preservada que hoy será motivo de nuestro artículo.

Las hortensias son unas de las plantas ornamentales más cultivadas por la belleza de sus flores y su infinidad de colores. Podemos encontrar miles de colores diferentes, desde variedades de color pistacho hasta color turquesa.

Las hortensias son originarias del sur de Asia, China, Japón, Corea y el Himalaya. Son arbustos que según la climatología de la zona y composición del suelo pueden llegar a medir 3 metros de altura.  En climas templados también se presentan en forma trepadora.

 

Las hortensias llegaron a España a mediados del siglo XIX, debido a su floración increíblemente extensa tanto en tamaño como en periodo de tiempo, la versatilidad de colores y flexibilidad se convirtió desde un primer instante en la protagonista de innumerables arreglos para bodas, comuniones y eventos.

 

La forma en forma de bolas de pequeñas flores también permite crear diademas de mezcla de colores con un resultado profesional e incluso mezclando con diferentes tipos de flores preservadas.

 

Otro punto fuerte de las hortensias es para la decoración de centros de mesa, podemos realizar desde uno minimalista hasta el diseño más rompedor y arriesgado mezclado con otras flores y usando como base sus hojas verdes.

El lugar donde más copan el protagonismo es sin duda en las bodas, donde podremos usarlas tanto en la decoración del ramo de novia, centros, damas de honor, o pajes niños.